La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal que defraudó más de 1,2 millones de euros alterando expedientes de accidentes. En concreto, incorporaban víctimas falsas a los expedientes de accidentes de tráfico de una aseguradora, hechos por los que han sido detenidas 33 personas acusadas de fraude, falsedad documental, intrusismo y blanqueo de capitales.

La denuncia presentada por la aseguradora afectada desató las investigaciones; la compañía alertó de la actividad fraudulenta que habían detectado en una de sus empleadas. Según la información de la Policía Nacional, las irregularidades se encontraban en una serie de expedientes de accidentes de tráfico indemnizados por la compañía, todos ellos tramitados o supervisados por la misma empleada. Estas irregularidades consistían en la incorporación de víctimas falsas a expedientes de accidentes de tráfico reales para, posteriormente, cobrar la correspondiente indemnización.

“Esta empleada, prevaliéndose de los cargos que fue ocupando en la empresa, introdujo en los aplicativos de la compañía a personas que se hacían pasar por presuntas víctimas de accidentes de tráfico, los cuales cedieron sus datos bancarios y de identidad. Con el fin de dotar de veracidad a las supuestas víctimas y superar los controles internos, esta empleada incorporó documentos falsos de todo tipo en los expedientes, como partes médicos, atestados policiales y facturas de servicios de fisioterapeutas, entre otros”, detalla la Policía Nacional. Además, para poder justificar esas facturas contactó con el otro principal investigado de la trama, quien emitió a su nombre numerosas facturas, presuntamente falsas, que fueron incorporadas en los expedientes tramitados por la empleada de la compañía. “Ambos idearon la operativa defraudadora, y fueron ellos mismos quienes se dedicaron a captar a las víctimas falsas de los accidentes”, agrega.

43 víctimas falsas

Las irregularidades se han constatado en 41 expedientes tramitados, principalmente de 2019 y 2020, y se ha identificado a 43 presuntas víctimas falsas, algunas de ellas menores de edad. El fraude total asciende a 1.201.999,10 euros.

Fuente: Aseguranza