Las asociaciones que representan al sector lo achacan a la precarización, al menor número de especialistas y a las mayores exigencias de las compañías aseguradoras

“Cada vez hay menos especialistas y no se han aumentado las tarifas de forma suficiente, por lo que el sector de auxilio en carretera no podrá estar al nivel de otros añosPedimos disculpas por anticipado a muchos conductores ante las fechas que se acercan”. Desde las plataformas en defensa de los operarios y las empresas de grúas se lanza una advertencia sobre lo que puede ocurrir en las próximas Navidades, cuando la DGT espera ocho millones de desplazamientos. De algo, de hecho, que ya estaría empezando a ocurrir: “Puede haber esperas en la prestación del servicio de entre tres y cuatro horas”.

Los profesionales, que han visto como alrededor de un centenar de empresas han tenido que cerrar en el último año, explican que han sido varios los motivos que han provocado esta situación: la escasez de conductores, lo que impide completar todos los turnos de trabajo -es un servicio 24 horas-, la “insuficiente” subida de tarifas producidas este 2023, con el carburante disparado de precio, y que las “exigencias” de atención que se imponen desde las compañías aseguradoras sean cada vez mayores.

Es el sector de la atención en carretera un sector complicado, donde las compañías de seguros, los clubes de automovilistas o las plataformas mediadoras tienen establecidas bonificaciones o penalizaciones con las empresas de grúas según el tiempo que lleve dar el servicio. Todo está controlado al milímetro ya que se audita vía satélite a través de los GPS que tienen instalados los alrededor de 11.000 vehículos que se dedican a la ayuda en carretera, de acuerdo a datos de la DGT.   

Exigencias

En algunos casos, denuncian las asociaciones de gruistas, las compañías son “muy exigentes”, lo que puede provocar que “muchas empresas prefieran no prestar el servicio ante el riesgo de penalizaciones o quejas o reclamaciones”, explica Xavier Martí, portavoz de la Alianza de Auxilio en Carretera, que representa a 400 empresas y autónomos del sector. Esta situación, advierte, se puede producir sobre todo en la España despoblada, donde se está reduciendo progresivamente el número de empresas (en total se calcula que hay apenas 1.500 compañías que atienden averías en carretera a las que habría que sumar otros tantos autónomos).  

“Estamos a la cola de Europa. Es que en casi cada servicio se va a pérdidas, estamos totalmente mal pagados”, asegura por su parte Julián Santamarina, portavoz de la Asociación Nacional de Empresas de Ayuda en Carretera (ANEAC), que representa a otras 450 empresas del sector. “Es que la tarifa media para un servicio urbano de un turismo en España son 32 euros. ¡Para Francia, 144!. ¡Para Italia, 107!”, explica indignado. “Es que lo que se paga por una póliza de seguros en Francia no es el triple ni el cuádruple de lo que se paga aquí. Cuestan más o menos lo mismo”, añade Martí.

UNESPA, la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, la patronal del sector, afirma que no entran a valorar lo que está ocurriendo porque es un “tema de competencia”, y los precios a los que se acuerdan dar los servicios dependen de lo negociado entre las empresas de atención en carretera y sus proveedores. Consultados por este periódico, en Mapfre, una de las empresas aseguradoras más potentes -trabajan con 700 empresas diferentes con un total de 2.750 vehículos-, aseguran que las tarifas se actualizan año a año. “Las relaciones con nuestros proveedores de asistencia en general son muy estrechas, de confianza y de largo plazo porque son una parte importante de nuestra cadena de valor”, afirma una portavoz de la compañía, que asegura que no esperan una campaña distinta a lo habitual.

Tiempos de espera

En el RACE, que cuenta con 300.000 socios y presta servicio a 11 millones de vehículos de forma propia y através de proveedores de asistencia, evitan entrar a valorar las tarifas. “El precio es el de mercado. Nosotros negociamos individualmente con cada una de las compañías”, asegura un portavoz del Real Automóvil Club de España, que afirma que hasta la fecha “seguimos en los mismos tiempos de espera y las soluciones de reparación en el lugar de la avería se están cumpliendo igual”. Contactados por este periódico, ni Línea Directa ni Mutua Madrileña han querido valorar las críticas de los gruistas.  

Estas Navidades, cuando se realiza, debido al alto número de desplazamientos, una buena parte delos cuatro millones de auxilios de carretera que se realizan durante todo el año, de acuerdo al RACE, será una prueba de fuego para el sector. Desde Automovilistas Europeos Asociados afirman que no han tenido por ahora reclamaciones sobre retrasos en las atenciones y, según su presidente, Mario Arnaldo, si se llegan a producir estas Navidades casos de que no se atienda a conductores con vehículos averiados “no será algo generalizado”. Aun así piensan estar atentos por si se produce alguna situación así “para pedir responsabilidades”. De acuerdo a Arnaldo, las reclamaciones de los gruistas son “una lucha cíclica” ya que el mercado de asistencia en carretera “está copado por muy pocas empresas de seguros; las empresas más grandes imponen a veces precios que para muchos gruistas no les compensa”.

Orden de prioridad

Quienes están a pie de arcén auxiliando a los automovilistas estiman que no tienen culpa de lo que pueda ocurrir. “No podemos hacer más con menos medios, y las aseguradoras siguen estrangulando la viabilidad económica de nuestras empresas”, prosigue Martí, de la Alianza de Auxilio en Carretera, que denuncia que si las retribuciones de las aseguradoras fueran mayores “podríamos tener trabajadores para horas punta de trabajo”. Al no ser así, se atienden los servicios “por orden de prioridad”, por lo que si la empresas de auxilio asignada para un servicio lo rechaza la compañía aseguradora o la plataforma tendrá que buscar empresas en la zona “y el tiempo de espera aumentará”. “Es triste, pero nuestras empresas deben respetar los horarios de los trabajadores, sus días de libranza, sus festivos, y económicamente no es viable poder contratar a más operarios. Si se destina el dinero suficiente podríamos atender como hace dos o tres años, en 30 o 35 minutos como máximo”, señala.

Santamarina ratifica que “hay una dificultad tremenda para encontrar especialistas. No hay conductores suficientes porque no quieren estar en guardias de 24 horas, festivos, sin tener contraprestaciones económicas”, dice el portavoz de ANEAC, que asegura que por primera vez está llegando a haber “retrasos en servicios de hasta 12 horas”. “Dependerá mucho de donde se tiene la avería”, añade sobre lo que pueda ocurrir en el periodo navideño.

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“El señor Pere Navarro dice que tenemos en España la mejor asistencia, pero va a dejar de serlo y no porque no seamos buenos, sino porque carecemos de medios. Los productos suben, los carburantes suben, y los trabajadores van constantemente a la baja. Si no te paralizan las tarifas, te suben apenas un euro. Son condiciones leoninas”, añade Santamarina, que cree que el sistema de penalización que usan algunas plataformas y empresas de seguros es totalmente inadecuado. “Si llegas más tarde de 30 minutos te quitan el 10%, si es más de 40 te quitan el 25%. Es que al final no aceptas el servicio porque pierdes dinero. Porque, además, tú puedes estar a dos kilómetros, pero ellos no saben el atasco que puedes tener en esa carretera”, denuncia el portavoz de ANEAC. “Es una profesión estupenda, sobre todo si te gusta ayudar a la gente, pero es tremendamente complicado mantenerse”, estima Santamarina, que recuerda que en 2004, cuando se fue a la huelga en el sector, había constituidas 3.800 empresas, y ahora hay muchísimas menos: 3.100 entre empresas y autónomos.  

Fuente: el Periódico